El "incidente" Roswell

Un 7 de julio del año 1947 sucedería lo que en estos días se convertiría en una de las piedras angulares del tan llamado fenómeno Ovni. En ese verano, un granjero de ovejas llamado Mac Brazel reportó la caída de lo que parecía ser un "platillo volador". El reporte llegó de inmediato a la RAAF (que era sede de bombarderos como el U2). Dos agentes oficiales son enviados para revisar el lugar de impacto; después de evaluar la situación piden refuerzos para llevarse los restos del aparato.

Walter Halt llama a una conferencia de prensa para emitir un comunicado sobre el hallazgo, en el cual afirma que un "platillo volador" fue encontrado. El gobierno norteamericano no hace esperar a que tal encubrimiento (ya veremos adelante porqué es un encubrimiento en realidad) se siga expandiendo, así que ordena de inmediato desmentir el comunicado. El reporte final fue que se trataba de un globo meteorológico tipo "B".

Tuvieron que pasar casi 30 años para que se volviera a hablar del tema en esa área. Por aquellos días salió a la luz un detonador que de inmediato se convirtió en el sustento de todos los creyentes e investigadores del tema: el best-seller The Roswell Incident, de Charles Berlitz y William Moore. Es entonces cuando comienzan todas esas teorías de la conspiración cuyas sospechas -y casi certezas para los fanáticos de estos temas- recaen en los gobiernos de las grandes naciones.

Las cosas llegaron a tal grado que en 1994 el congresista Steven Shiff tuvo que pedir a Washington investigar a fondo la materia. Es entonces cuando sale a la luz el libro The Roswell Report, en el cual se afirma que realmente hubo un encubrimiento, debido a que se desarrollaba un proyecto ultra secreto conocido como "Proyecto Mogul", en el que se tenía contemplada la idea de seguir espiando a los rusos (no les fue tan mal con la idea de una nave extraterrestre, menos en tiempos de la guerra fría).

La base "Mogul" está relativamente cerca de Roswell, los globos que se enviaban desde ahí para las pruebas parecían en efecto artefactos no comunes, una suerte de medusas metálicas y brillantes que fácilmente pudieron confundir a un granjero ignorante. Y es contradictorio para la ufología que este mismo granjero haya admitido que efectivamente encontró un globo meteorológico, porque entre los materiales encontrados en el lugar del impacto había -entre otras cosas- madera balsa (que es ligera e ideal para estos artefactos).

Pero aún ahí los creyentes e investigadores del fenómeno ovni siguen aferrándose a sus creencias con sustentos poco más que risibles, pues incluso afirmaron que el artefacto tenía jeroglíficos de un color cercano al púrpura. Cuando se corroboró esta versión con la del libro The Roswell Report, se halló que en la base donde el globo fue manufacturado, se había usado cinta auto adherente con decoraciones de color púrpura.

Hay que considerar además que cuando se recogieron los restos del globo caído nunca hubo policías militares, no hubo un gran despliegue de las fuerzas militares ni aéreas, y tampoco hubo ambulancias o personal con trajes anti-radiación y contadores geiger, tal como los reportes del gobierno en dicho libro lo relatan.

Los creyentes fanáticos e investigadores, motivados por los reportes del gobierno, no pararon cuando hallaron inconsistencias en el informe Roswell, como la de los seres extraterrestres que supuestamente también se hallaron en el lugar. Para terminar con está confabulación de los ovni-maníacos, fue necesario editar otro libro de reportes de la fuerza aérea y el gobierno, el libro se tituló Roswell, caso cerrado (o Roswell Case Closed en inglés). En este informe se habla de otro proyecto, el ultra-secreto "HI-DIVE", que consistía en pruebas con paracaídas para alturas más allá de la estratosfera, con maniquíes o "dummy pilots". Algunos testigos presenciales afirman haber encontrado cuerpos en el piso, con trajes espaciales, los cuales estaban demasiado fríos. La apariencia de estos maniquíes pudo haber dado origen al mito de los extraterrestres encontrados (y luego, de supuestas autopsias), pues no tenían ni cabello ni orejas, su color era oscuro y si estaban fríos, era porque en la estratosfera las temperaturas son precisamente frías, además que sus trajes estaban diseñados para tales maniobras (aventarse desde tan alto no es cualquier cosa).

Pero faltaba algo más: cuerpos extraterrestres en una funeraria, y aún antes, su respectiva autopsia. El 21 de mayo de 1959, un avión de prueba cayó estrepitosamente cerca de estas áreas: se trataba de otro proyecto ultra-secreto denominado "Excelsior", en el cual se vieron afectados tres temerarios pilotos de prueba. Uno de ellos era Duke Dillinger, su cabeza quedó atrapada entre los restos del avión y la tierra. Esto produjo severas heridas en su cuerpo, la cabeza se le inflamó al doble de su tamaño, y los ojos se le tornaron color negro a causa de ello. Este es otro caso que pudo haber originado a los mitos sobre extraterrestres. Los otros pilotos no fueron afortunados.