Tony Kamo, un pobre farsante rico.

Un pretendido mentalista (sí, sí, esos como Uri Geller) español con cara de "niño pijo", ha hecho numerosas presentaciones en varios países del mundo. América Latina parece ser su principal objetivo, ¿será que Tony sabe que la mayor parte de la gente en Latinoamérica cree en esos espectáculos insulsos? Cualquiera que haya visto una de sus apariciones en la TV sabrá que todos sus espectáculos son siempre los mismos. Hipnotizar en un dos por tres a individuos "escogidos al azar" de entre el público, hacer comer cebolla a algunos famosillos haciéndoles creer "bajo la supuesta hipnosis" que comen manzana, aliviar alguna lesión leve o malestar físico no grave, hacer supuestas regresiones, etc.

"¿Qué le da Tony a la gente para que se dejen manipular de esa manera?" Escuchó un amigo que asistió a una de sus presentaciones entre los asistentes del público. Tony respondería a esto que les da "polvof pada dormirrrr", pero es muy probable que en realidad lo que les dé sea una buena cantidad de dinero. A mediados de los 90, un cantante Chileno, Zalo Reyes (a quien Tony hipnotizó para comer cebolla), confesó ante las cámaras de un programa en ese país que dirigía un tal Gonzalo Beltrán que Tony era un farsante. Pero poco después (un año de hecho), Tony reapareció ante el público chileno ganando cada vez más audiencia, como si lo anterior nunca hubiera pasado. De esa misma forma el aclamado hipnotista español se ha presentado una y otra vez en México, si bien aquí su fama ha decrecido un tanto, sus presentaciones en el teatro "Blanquita" no dejan de tener audiencia y seguir generando excelentes ingresos económicos para él.

Pero ese hecho dentro de la televisión chilena no es el único, hubo otro donde mucha gente mostró indignación al aparecer Tony en un programa de la Universidad Católica de Chile llamado "Por fin es lunes" a cargo de una señora Margot Kahl. ¡Pero que importa! El hipnotista español puede regresar cuantas veces quiera y cobrar a quienes quieran verlo.

Recuerdo una de sus últimas presentaciones en México. Alguno de sus paleros se cuela entre el público, luego son seleccionados "al azar" por Tony o el mismo presentador. Entonces el hipnotista comienza a pasarles la mano como un predicador y los paleros comienzan su actuación cayendo en un supuesto trance. Entonces Tony le pide al presentador que les ordene hacer cualquier cosa, que ellos obedecerán. Y el Show comienza, a una se le pide actuar como bebé, a otro le dicen que no despertará hasta que se le indique, a otro que actúe como animal, y al parecer el estado hipnótico les durará todo el programa o quizá hasta el día que sigue: "Fiempre que ezcuchef un aplaufo bailaraf como un zimio" …

Y es ahí donde vemos que el efecto hipnótico no dura tanto o no tiene el efecto que Tony esperaba, entre aplausos del público al salir o entrar en un corte comercial, al presentador se le ocurre comprobar si el sujeto está bailando como chango loco entre tanto aplauso, las cámaras lo enfocan y el "tío" resulta ser uno que se pierde aplaudiendo entre los que aplauden tan normal como siempre. De igual forma hay otro que se tenía que quedar dormido, cuando le recuerdan que está hipnotizado y que debería estar dormido, actúa como si estuviera despertando … como si el efecto se estuviera desvaneciendo, entonces Tony sopla haciendo un ademán: "Fiush!" y el sujeto en cuestión se vuelve a dormir con una música de fondo de canción de cuna.

Y lo mejor espera a quienes están detrás de las pantallas en sus hogares, pues Tony tiene poderes psíquicos que viajan junto con las señales de TV. Después de sus acostumbrados ademanes, el poderoso hipnotista comienza la cuenta regresiva en voz baja, advierte que algunos no entrarán en trance debido a que no están "predispuestos" al "experimento", pero también garantiza que aquellos que logren ser hipnotizados, podrán soñar de lo lindo, descansar como nunca y quizá hasta aliviar su estrés.

Termina el proceso cuando Tony dice "Fzerooo …", al siguiente corte ya hay varias llamadas que testifican que el experimento dio resultado. Al finalizar el programa habrá personas que se quedaron dormidas, temen sus familiares que no vayan a despertar, pero entonces el presentador les informa (Tony ya se ha marchado) que despertarán sanos y salvos a la mañana siguiente.