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Vendimia de estupideces (compre su inmortalidad no en el más allá, sino aquí y ahora) No me ha sido posible dudar que siempre existirán vivales que se aprovechen de la ignorancia y la ingenuidad de las personas de buena voluntad, que buscan alivio a sus malestares. Pero sí me es difícil creer que haya quienes compren semejantes estupideces a muy altos costos. Puedo referenciar chatarras y adefesios bufonescos (inventos de genios de lo paranormal) como el Super Mark III de Ron L. Hubbard, medicamentos maravillosos y milagrosos como los Pato-Grass para bajar de peso sin rebote, sin ejercicio, sin dietas y sin consecuencias (además de que le brindan a usted beneficios extra como el crecimiento de cabello, uñas y prevención de cáncer y hasta de SIDA). Y hay más en la lista, instrumentos para comunicarse con seres de otras dimensiones o planos existenciales (extraterrestres espaciales y muertos) y por supuesto, uno que resultó el paradigma de la imbecilidad (pero no por su creador, sino por los que lo han comprado): El Anillo de la Vida Eterna. Un tal Alex Chiu [http://www.alexchiu.com/spanish/backgrnd.htm] dice tener testimonios, hechos y pruebas [1] [http://www.alexchiu.com/eternallife/proof.htm] de un portento que él mismo inventó: Un dispositivo para hacer que todo aquél incauto que lo adquiera tenga vida eterna. ¡Así es! ¡Usted puede ser inmortal ahora mismo! El maravilloso invento consiste en unos simples anillos imantados que según la teoría de este genio, proveen ayuda en la cicatrización de heridas, mejoras en la circulación de la sangre, combate a las bacterias y por supuesto la vida eterna (entre muchos otros milagros más http://www.alexchiu.com/spanish/look.htm). El genial invento está basado en la magnetoterapia [http://www.alexchiu.com/spanish/cholestr.htm], una idea desestimada científicamente que supone se pueden corregir algunos malestares en la salud humana debido a que la sangre contiene hierro y el hierro puede ser atraído por un magneto (manipulado). No me extenderé ni molestaré en rebatir semejantes pendejadas (de las cuales muchos datos los desconozco, pues no soy biólogo ni físico). Vean ustedes el sitio por sí mismos, examínenlo un rato (no tiene desperdicio) y luego continúen leyendo este texto. [...] Bien, este genio de la farsa ha pensado en todo, incluso en el aspecto legal (hoy casi todos los charlatanes y traficantes de misterios se escudan contratando a un abogadillo para que los oriente por si un desilusionado intenta demandarlos). Alex Chiu cínicamente afirma que su abogado le ha sugerido que use las palabras "se creé" en lugar de hacer una afirmación con la cuál pueda ir a prisión. Por ejemplo, dice en su sitio "se creé que la gente tiene la habilidad de estar físicamente joven para siempre usando sus nuevos inventos 'Los Anillos de la Vida Eterna'". (Algo por el estilo hace Juan Ramón Sáenz, conductor del programa radiofónico "La Mano Peluda"). No sería lo mismo si dijera "la gente tiene la habilidad de estar físicamente joven para siempre ..." Eso sería una afirmación carente de todo fundamento (y si tuviera alguno, Alex Chiu tendría la obligación de comprobarlo). Hablando de cosas que la gente "creé", cualquier cosa que yo quisiera "podría" ser ... Incluso la vida eterna. Sin embargo este coloso de la charlatanería afirma que con su invento, quien tenga SIDA no morirá [http://www.alexchiu.com/bulletin/messages/686.html]. Además brinda una explicación nada científica de cómo "descubrió" las maravillas de su invento [http://www.alexchiu.com/spanish/how-invent.htm]. No está de más decir que Alex Chiu también disfraza su intensión de obtener dinero con esta babosada, con la falsa idea de que ofrece Anillos de la Inmortalidad gratis, o bien explica como uno puede construir el suyo con materiales ciertamente caseros. Claro, yo puedo usar imanes en mi cuerpo, muchos creyentes de la magnetoterapia los han usado mucho antes que Alex Chiu descubriera su maravilla. Pero el secreto del dispositivo de la inmortalidad consiste en que es el mismo Alex quien vende los imanes "adecuados" para obtener satisfacción al 100%.
Falacia:
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