Receta para expulsar a un maligno ente asesino y muy, pero muy poderoso (y también feo)

Ingredientes:

  1. Encianda el anafre con carbón (no con pólvora, ni gas, ni nada parecido, no use sustitutos). De inmediato elabore un muñequito fetiche con el alumbre y las venas del chile.
  2. Bendiga el fetiche (puede hacerlo con agua bendita, orando a su dios predilecto o bien, contrate para este efecto a su gurú, sacerdote o maestro iluminado). Posteriormente cuando prenda su anafre queme su muñequito fetiche.
  3. Debe realizar esta preparación fuera de su casa. Cuando se esté quemando el muñeco, introdúzcance todos a su hogar, pero es importante que una persona porte el anafre y otra persona le proteja la retaguardia al portador del anafre mientras lee el salmo 91.
  4. Disperse el humo en su hogar y en sus pertenencias como si estuviera fumigando (es como si rociara con DDT a una molesta cucaracha). Durante el proceso no se asuste si el ente se le aparece e intenta asesinarlo, pídale a la persona protectora que no deje de leer el s.91.
  5. Olvídese de los pedazos de las pertenencias de cada uno. Estos elementos no tienen ninguna función en el hechizo, no son elementos decorativos y una vez que hayan sido cortados los retazos de tela (en caso de que sus pertenencias sean ropa, cortinas o sábanas), puede tirarlas a la basura o bien, obsequiarlas a un vagabundo para que se parche la ropa.
  6. Repita la operación (este complicado hechizo) tantas veces como sea necesario, sólo para asegurarse de que ho haya quedado algún residuo ectoplásmico de seres desconocidos.
  7. Por último, las cenizas restantes en el anafre deben ser arrojadas lejos de su hogar (puede ser su patio) para evitar que el ente escape de ellas.