
El lodazal que sumergió a México en el abismo.
Habiendo tantos escritos y tantas personas cuya opinión es muy respetable entre la sociedad, pensé realmente mucho en emitir mi opinión a nuestros amables lectores sobre la vida política nacional. La voraginé que puso a México en el ojo del huracán se fraguó dentro de una caldera controlada por un montón de brujos y brujas ciertamente (Fox dixit).
Sirva este pequeño preámbulo para hacer reflexión sobre la preocupante situación que nuestro país está viviendo, y ubicar las metáforas de la caldera y el ojo del huracán como los causantes de nuestra preocupación (o bueno, en este caso de la mía).
Hace poco tuve oportunidad de leer la novela gráfica de Alan Moore titulada “V for Vendetta” (que los hermanos Wachowsky adaptaron al cine de forma muy adecuada –y sorprendente para ser autores de una mugre como Matrix-); pues bien, en esta obra (genial, no está demás decirlo de Moore) se plantea una idea que puede ser tomada como un paralelismo de lo que ocurre en México: Hay un sujeto al que el sistema fastidió hasta casi acabar con su vida (el pueblo), quien ha resistido los embates de la vida desde que el sistema (el gobierno) le impuso un estatus de vida que él realmente nunca eligió y con el que no está de acuerdo y con el cual, dicho sea de paso, no puede disentir. Es entonces cuando el sujeto fastidiado y cansado se subleva contra el sistema injusto, autoritario y facista, aquí se pone interesante el asunto, pues el sujeto tiene tal poder de convocación que quienes están en contra o no del todo con el sistema (que es la mayoría) simpatizan con sus ideas que son consideradas por el sistema como un “peligro” para la sociedad y el “orden establecido que funciona”.
Por supuesto el verdadero peligro no es para la sociedad, sino para el sistema mismo que en realidad es un gran parásito que vive a costa del pueblo. Intentan exterminar al causante de tantos dolores de cabeza utilizando todos los recursos de los que un sistema como ése puede disponer como son: Los medios, la propaganda sucia, la mentira y tergiversación de los hechos, el aparato militar (nada raro en los facistas autoritarios), la represión, el miedo (cosa de terroristas). Siento lo del “spoiler”, pero era necesario para establecer el paralelismo del que hablaba. Y … Seguiré con mas “spoilers”, ahora para hablar de “Good bye Lennin”, otra película que también establece cierto paralelismo con lo que ocurre aquí: Las Alemanias socialistas derrumban su muro para unificarse y dar entrada al capitalismo (para quien no sepa exactamente qué es el capitalismo, vea esta película y juzgue por sí mism@ en breve qué es eso). Como resultado de esta acción tenemos que una mujer (de entre muchos jóvenes como su hermano) que posiblemente estudiaría economía, pero que termina trabajando en Burger King despachando el aborrecible producto en el departamento de servicio a automóviles.
Si analizamos lo que ha venido ocurriendo en nuestro país desde que el gobierno mexicano comenzó a emprender su guerra contra quien consideró su más acérrimo enemigo, contra el pueblo (como Atenco, Oaxaca, Chiapas, etc.) y de cómo han venido utilizando a los medios (prostituídos la mayoría por su servilismo y mendicidad al poder establecido) y al aparato militar (que en nuestro país desde el 68 ha servido para que los opresores repriman aún más a quienes disienten de ellos, o más bien dicho, a la izquierda), podremos caer en cuenta que quizá nuestra percepción de las cosas no es la más ajustada a la realidad. Pero paralelismos con medios de expresión hay muchos más, y que tal si nos referimos a un paralelismo que ocurrió en nuestro mismo país y exactamente hace cien años: Las vísperas del estallido de la Revolución Méxicana de 1910 (1906). Unos escritos de Cuauhtémoc Amezcua Dromundo dan cuenta también de los paralelismos referidos; lo cito a continuación:
“1906-2006: Las enseñanzas de la historia - La Historia es fuente valiosa de enseñanzas; hay que observar el paralelismo que existe entre las vísperas del estallido de la Revolución Mexicana de 1910 y lo que sucede hoy mismo. La semejanza es impresionante. Veamos los hechos que se daban en 1906, cuatro años antes de que estallara la gran insurrección popular de 1910.
Hace cien años, en 1906, fue la Huelga de Cananea -del 1 al 4 de junio-, cuando los mineros exigieron condiciones que atenuaran la explotación injusta a que los sometían los capitalistas. La huelga fue reprimida a balazos por el gobierno de Porfirio Díaz. Hoy, en 2006, ocurrió la muerte violenta también de 65 mineros en Pasta de Conchos, Coahuila, incinerados en vida por la tacañería criminal de los patrones que se 'ahorraron' el costo de las medidas de seguridad que establece la normatividad vigente, y a causa de la complicidad del gobierno de Vicente Fox, que no cumplió con su deber de obligar a la empresa a observar las normas. Por eso ha sido también el año de la heroica resistencia de los trabajadores del sindicato de los mineros y metalúrgicos a las presiones y agresiones que ha desplegado el gobierno de Fox -que se proclamó 'de empresarios y para empresarios'- en su empeño por encubrir el crimen y evitar que los dueños de la mina paguen su culpa. Y ha sido el año del asesinato de dos jóvenes trabajadores en Sicartsa, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, cuando fuerzas federales -conjuntamente con la policía estatal, por cierto- intentaron desalojarlos de las instalaciones de la empresa con violencia.
Hace un siglo, en 1906 estalló el levantamiento popular en Jiménez, Coahuila -el 26 de septiembre-; la revuelta del pueblo de Acayucan, Veracruz -del 30 de septiembre al 3 de octubre-, y la que tuvo lugar en Camargo, Tamaulipas, en el mismo mes, organizadas por el glorioso Partido Liberal Mexicano, de Ricardo Flores Magón y Camilo Arriaga, precursores de la Revolución Mexicana y Héroes de la Patria. Hoy, en 2006, explotó la violencia oficial contra los pobladores de Atenco, con toda clase de brutalidades en contra de la integridad física y la dignidad de hombres y sobre todo mujeres. De este modo, las autoridades quisieron 'castigar' la osadía del Frente del Pueblo en Defensa de la Tierra, por defenderse del despojo que les quisieron infligir para facilitar un enorme negocio especulativo, alrededor de la construcción de un nuevo aeropuerto.
1906 fue el año en el que se inició la huelga de Orizaba y Río Blanco -el 30 de diciembre-, que devino en huelga nacional de la industria textil por reivindicaciones legítimas de los trabajadores, que terminaría el 8 de enero siguiente con la matanza de Río Blanco, otro antecedente directo de la Revolución. 2006, por su lado, ha sido el año de la gran protesta del pueblo de Oaxaca, que desplegó un movimiento de resistencia como no se había visto en muchas décadas por su vigor y magnitud.
Hace un siglo el presidente era el general Porfirio Díaz. Su gobierno, por sus actos y su contenido clasista, se asemeja en mucho con los neoliberales de estos años. Fue 'aperturista' como los de De la Madrid, Salinas, Zedillo y Fox, respecto de los capitales extranjeros. Igual que los de hoy, se desvivió en dar prerrogativas a los inversionistas del exterior, para que nos 'hicieran el favor' de venir a saquearnos. Los historiadores reaccionarios, que cada vez ocupan más espacios académicos y en los medios de difusión, prodigan elogios a Díaz: dicen que fue un 'modernizador', igual que los cuatro de estos tiempos, aquí enlistados. Los actos de gobierno de aquél se tradujeron en una bonanza superficial que benefició a un pequeño círculo. En cambio, profundizaron la explotación de las masas populares y las sumieron en la miseria, tal como, cien años después, lo han hecho los últimos gerentes al servicio del capital imperialista, a los que de manera formal se les sigue llamando 'presidentes de México'; aunque este título más parece ser una ironía.
Para 1906, Porfirio Díaz sumaba 26 años en el puesto; por 24 que acumulan hoy los cuatro neoliberales citados. Los destrozos son equiparables. 1906, desde el punto de vista de la lucha de las ideas, fue el año en el que se publicó un programa que fue el más avanzado de su época; que recogía las reivindicaciones justas y posibles, según el grado de desarrollo general de la sociedad y contenía los postulados que poco después se convertirían en las columnas vertebrales de la Constitución de 1917, la más avanzada del mundo, en sus artículos 27 y 123. Sobre este programa, Lombardo Toledano consignó: 'Cuando se escriba la historia verdadera de la Revolución Mexicana, dejando a un lado los episodios de segundo orden., el Programa del Partido Liberal Mexicano ocupará un lugar prominente en el juicio crítico de la lucha revolucionaria iniciada en 1910'.
Ahora, en 2006, se ratificó el Programa Mínimo no Negociable del Diálogo Nacional por un Nuevo Proyecto de Nación, el 5 de febrero –ya había sido aprobado un año antes, en Querétaro-, un texto adecuado para el momento actual. Los paralelismos históricos que se han señalado no son fortuitos. Son el resultado de políticas esencialmente idénticas, aplicadas por gobiernos 'nacionales' que en verdad sirven al capital extranjero, sobre todo, y en segundo término a los poderosos locales: hace cien años, los terratenientes, y hoy la burguesía que está subordinada al imperialismo. Políticas que ayer como hoy han sacrificado a las masas trabajadoras de la ciudad y del campo y profundizado las diferencias entre los que poseen lo superfluo y los que carecen de lo indispensable. Políticas que ayer igual que hoy cerraron la puerta a la solución de los conflictos por la vía electoral. Políticas que ayer como hoy provocaron una crisis económica seguida de una crisis social y coronadas, ambas, por una crisis política. En aquélla ocasión, a fin de cuentas, no hubo otra salida que un estallido revolucionario por la vía de la insurrección armada. Por hoy, todavía existe la posibilidad de la insurrección social que se manifiesta en la movilización de las masas, en la resistencia contra el neoliberalismo que es, en el fondo, resistencia contra el imperialismo y sus engendros.”
¿Sorprendidos? ¿Aún no? Consideremos de nueva cuenta los medios: Particularmente a Televisa y TV Azteca. Su amañado modo de mantener cautivos los cerebros de un gran sector de la población a la cual “violan” intelectualmente a diario sigue en vigencia y, como antes dije, al servicio del poder en turno. Dudo mucho que aquellos que se consideran (y se dignan, porque a estas alturas es asunto de mucha dignidad) de ser personas racionales, puedan hablar a favor de estos medios. ¿Qué de su programación vale la pena ver?
Si pensamos por un momento que en 1988 encubrieron el fraude electoral (del cual ni los panistas dudan hoy que lo hubo), si pensamos en la represión del movimiento estudiantil de 1968 que también reflejaron con matices distintos, no sería difícil caer en cuenta que hoy estuvieron al servicio de Vicente Fox apoyando a su candidato Felipe Calderón (hoy presidente electo dudosamente) de un modo tan parcial que en particular me parece insultante porque los medios también son del pueblo (las empresas sólo los concesionan); recordemos que el Presidente Vicente prometía no intervenir en el proceso electoral sobre todo, a jóvenes que se manifestaban en su contra por diversas acciones como el desafuero contra AMLO, para luego afirmar con enérgica voz y repetidas veces en su fuero que cualquier candidato de oposición sería vencido por el candidato de Acción Nacional.
Después de todos estos recordatorios, ¿por qué pensar que lo que Televisa o TV Azteca recomiendan es bueno? Rius decía que lo que es bueno para ellos, no es bueno para nosotros, y visceversa. ¿Qué razones puede haber para votar por lo mismo que se disfrazó como lo diferente o “el cambio”? Si estuvimos en contra de George W. Bush, el peor terrorista, facista y presidente autoritario que E.U.A. ha tenido, ¿por qué no estamos en contra de quienes le lamen las suelas de los zapatos llamándole “excelentisímo señor” o de quienes le dicen que lo apoyarán en su lucha contra el terrorismo? Por qué si estamos en contra del abuso laboral y la explotación a los trabajadores mexicanos por parte de empresas extranjeras como Walmart, o de el nuevo modo de hacer legal la evación de impuestos por parte de muchas empresas nacionales, ¿por qué no estamos contra quien descaradamente dice que apoyará a los empresarios explotadores?
Sirvan entonces estos recordatorios para ubicarlos como la voraginé que gira en torno al huracán en cuyo ojo nos encontramos, y en el cuál nos encontramos viendo películas que ya vivimos o estamos a punto de vivir… Sirvan para saber que la caldera (donde surge el huracán) es de los brujos poderosos que en realidad pertenecen a la oligarquía mexicana y que de ahí no querrán salir porque tienen “todo el poder”, o al menos eso creían. Por que ya despertó el monstruo de su letargo. Si en el 88 nos convertimos en los “agachados” de Ríus, ahora no seguiremos consejo de los burlones que quieren que nos manifestemos sentaditos en nuestra casa viendo la “tele”, de forma “legal, pacífica y ordenada”.
Sirvan estos recordatorios para informarnos y no dejarnos engañar, influir o llevar por lo que se conoce como la corriente (que es muy vulgar). Para saber más de Cuauhtémoc Amezcua Dromundo recomiendo leer los siguientes enlaces:
Bibliografía:
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